
Las imágenes de las cámaras de seguridad de Beit Ummar, en Hebrón, publicadas por la organización judía de Derechos Humanos B’Tselem, muestran que las fuerzas del gobierno de ocupación sionista dispararon sin justificación contra el automóvil de la familia palestina Abu Sara el pasado 28 de julio, asesinando al niño de 11 años Muhammad.
El niño estaba en el automóvil con su padre Muayyad Abu Sara, que conducía, y dos hermanos menores. Habían salido de compras y regresaban a su casa en la ciudad ocupada de Beit Ummar, en Cisjordania, cerca de Hebrón.
Un testigo le dijo a la publicación israelí en hebreo Local Call, un día después del mortal tiroteo, que Abu Sara se dirigía a su casa desde el centro de la ciudad. En el camino había un grupo de soldados en la calle. En un momento, el automóvil empezó a dar marcha atrás y los soldados lo persiguieron por un tramo para luego, sin motivo, dispararles varias veces.
Cuando terminó el tiroteo, dijo Abu Sara a los medios, encontró a Muhammad inconsciente en el regazo de su hermana menor.
El padre de Muhammad condujo hasta la Media Luna Roja en Beit Ummar. Luego, el niño fue trasladado a un hospital de Hebrón con una herida de bala en el pecho. Los médicos lo operaron, pero el niño murió en la unidad de cuidados intensivos unas horas después, según Defence for Children International Palestine.
Sin justificación
El video publicado por B’Tselem muestra un vehículo blanco acercándose al comienzo de una calle estrecha. El coche se detiene lejos de varios soldados israelíes que patrullaban en la calle y empieza a dar marcha atrás.
El automóvil parece estar a decenas de metros de los soldados, lo que no representa una amenaza para ellos, ni para nadie.
Al dar marcha atrás, los soldados corren calle arriba tras el vehículo. El segundo video filmado desde un ángulo diferente no muestra la escena claramente ya que la vista está oscurecida por árboles, pero captura los sonidos.
Hay una ráfaga inicial de disparos, seguida de una pausa de unos segundos y luego una segunda descarga.
Excusa “alucinante”
Inmediatamente después del tiroteo, el ejército israelí inventó una historia sobre cómo los soldados habían visto anteriormente a palestinos involucrados en actividades sospechosas en el cementerio cercano de la ciudad, y creían que el automóvil de la familia Abu Sara transportaba a las personas que habían visto en el cementerio.
De hecho, en el cementerio había sido enterrado una bebé en la sección de niños. Según el alcalde de Beit Ummar y el padre del bebé, Ali Anwar Zaaqiq, los soldados de ocupación habían abierto la tumba, habían sacado el cuerpo de su hija de su mortaja y la habían arrojado al suelo.
No habían hecho absolutamente nada para justificar las sospechas y la terrible violencia de los soldados de ocupación invasores, y tampoco la familia Abu Sara.
Al comentar los videos que publicó, B’Tselem afirmó que “no había ninguna justificación” para el tiroteo.
“La explicación ofrecida por los militares de que los soldados dispararon contra el automóvil después de sospechar que los pasajeros habían enterrado a un bebé muerto es alucinante”, agregó B’Tselem. “¿Sospechoso de qué exactamente, se supone que los palestinos no deben enterrar a sus muertos?”
Impunidad y complicidad
Muhammad Abu Sara fue el undécimo niño asesinado por las fuerzas de ocupación israelíes en Cisjordania este año, según Defence for Children International Palestine.
“Las fuerzas israelíes matan ilegalmente de forma rutinaria a niños palestinos con impunidad, recurriendo a la fuerza letal intencional en situaciones en las que los niños no representan una amenaza”, dijo Ayed Abu Eqtaish, director del programa de rendición de cuentas del grupo.
“Recordamos que los niños disfrutan de protección especial bajo el Derecho Internacional Humanitario y lamentamos profundamente lo que parece ser un uso excesivo de fuerza letal”, declaró la UE.
Añadió que era “necesario realizar investigaciones rápidas, transparentes y exhaustivas sobre las circunstancias” del asesinato de Muhammad Abu Sara, así como el asesinato desenfrenado por las fuerzas israelíes la semana pasada de Shadi Omar Lutfi Salim, el ingeniero de agua en la aldea de Beita, cerca de Nablus.
(Palestina Hoy con información de Intifada Electrónica)